Las raíces de la violencia, violencia obstétrica

Hoy, 25 de noviembre, es el día internacional contra la violencia hacia las mujeres. Violencia en la que también debe incluirse la violencia obstétrica.

Un parto medicalizado e intervenido está bien siempre y cuando sea necesario. Hacerlo por protocolo, y además con violencia, por prisa, por negligencia o incluso por frustración personal, es violencia, es deleznable y marca a madre, padre y bebé, a este último posiblemente para toda su vida. Sobre todo si durante ese parto se aprecia ese cebe, esa infantilización y despersonalización de la parturienta, ese maltrato. Así, con todas las letras.

violencia

Porque violencia obstétrica es violencia de género para con esa madre, que se ve manipulada, que se siente una “cosa”, el miedo la paraliza, se siente violada, ninguneada, siente que ha fallado a su hijo. Muchas madres que pasan por tan tremenda (y habitual, por desgracia) experiencia, reprimen recuerdos del parto, del mismo modo que reprimen recuerdos las personas con trastorno de estrés postraumático. Con el paso del tiempo, algunas van recordando lo que pasó, con rabia, con dolor, con tristeza.

También es violencia hacia el padre, que presencia todo lo que ocurre y es ninguneado del mismo modo que la madre. Y es violencia hacia el bebé, cuya primera experiencia al nacer es de dolor, terror, contracción. De hecho ese bebé posiblemente comience a acorazarse al vivir esta experiencia, porque su tendencia a la vida y al placer se ve truncada, marcando toda su existencia si no se interviene a tiempo.

He visto bebés que se han rendido nada más nacer. Bebés que no desean vivir, que ya no lloran si es que lloraron alguna vez, o su llanto es débil. Bebés que apenas se mueven, hipotónicos, que no miran a su madre, el vínculo primario no existe. Porque el parto no es un simple trámite que hay que pasar, durante el mismo acontecen muchas cosas tremendamente importantes para esa familia, para ese bebé, como por ejemplo ese establecimiento del vínculo, para lo cual es primordial que se liberen hormonas de manera natural (cosa que no suele pasar con oxitocina sintética, sin permitir el parto natural o separando al bebé de su madre), o una lactancia materna exitosa, o el modo en que ese bebé va a percibir el mundo de ese día en adelante: seguro y acogedor u hostil.

Cesáreas, forceps, ventosas, kristeller, separaciones al nacer (eso también es violencia obstétrica, separar al bebé de su madre)…o simplemente la horrible experiencia que los profesionales en los que confías os han hecho vivir. Vuelvo a recalcar que hablo de intervenciones innecesarias, no de las que lo son, que para eso están, y también recalco que hay profesionales maravillosos, afortunadamente cada vez más, que no realizan estas prácticas innecesarias y atienden los partos con respeto y cariño. Y hablo de violencia, no de un paso necesario para salvar vidas.

Afortunadamente algunos de esos bebés y mamás pueden compensar ese daño en consulta, incluso en el mismo momento del parto (cuanto antes se compense, mejor). Otros pasados unos meses o incluso años, pudiéndose compensar menos pero igualmente haciéndose lo que se puede que bienvenido sea. Pero la inmensa mayoría vuelven a su casa dañados, de un modo que apenas se aprecia, aunque a muchas mamás no les falla el instinto y saben que algo pasa.

Violencia obstétrica es violencia de género y violencia contra la humanidad. Porque se está rompiendo en pedazos a esas madres, a esas familias, a esos niños que formarán la sociedad del mañana. Es el origen de la violencia.

Por eso hoy, quiero dejaros enlaces a las iniciativas y escritos de este tan importante movimiento, y pediros que colaboréis (si alguien que haya escrito sobre el tema quiere aparecer en este listado o sabéis de alguna otra iniciativa, por favor, hacerme llegar el enlace):

La Revolución de las Rosas España

El Parto es Nuestro: 25 de Noviembre, Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres

La #ViolenciaObstétrica existe, #StopViolenciaObstétrica

Jesusa Ricoy Olariaga: Obstetric violence despite society´s consent

Evento día mundial contra la violencia obstétrica

Proyecto fotográfico “La Revolución de las Rosas”

Jesusa Ricoy Olariaga: la Revolución de las Rosas

El parto es nuestro: la violencia de género es violencia social, sexual y de género.

Ibone Olza: las secuelas de la violencia obstétrica

Laura Mascaró: la Revolución de las Rosas

El parto es nuestro: testigos de la violencia obstétrica

Entrevista de Crianza Natural a Jesusa Ricoy Olariaga

Spot Violencia Obstétrica from FlorMujica on Vimeo.

Laura Perales Bermejo
Mamá y Psicóloga

www.crianzaautorregulada.com