El diagnóstico del TDAH

Hace mes y medio escribí una entrada sobre las etiquetas en los niños, que recomiendo leer:

Basta de etiquetas falsas

En esta entrada hablaba entre otras cosas del TDAH, “enfermedad” que yo también considero creada para dar salida a un medicamento, al igual que comenta este médico en el programa Salvados:

Hoy aporto el documento de criterio diagnóstico para el TDAH directamente de la herramienta oficial de diagnóstico, el DSM-IV. Leed y sacad vuestras conclusiones. Sobre todo si algo de lo que se indica está alejado de lo que es un niño sano.


Criterio diagnóstico TDAH DSM-IV TR

Si, un niño sano hace estas cosas, efectivamente. Con suerte un adulto también. Pero se tacha de enfermedad lo que no encaja con la comodidad de la sociedad. Y se medica con derivados de la anfetamina como Concerta o Ritalin, se ROBAN vidas en base a lo que un psiquiatra o psicólogo decide qué es demasiado movimiento en un niño, cuando movimiento y niño son sinónimos.

No me canso de decirlo: LO QUE FALLA ES LA SOCIEDAD, NO LOS NIÑOS, es la sociedad la que debería adaptarse a ellos de una vez, bajarse de la concepción adultocéntrica y ver a los niños como lo que son: personas cuyo desarrollo debería ser SAGRADO. No tenemos derecho a robarles sus vidas.

Se utiliza este criterio diagnóstico, a veces junto con entrevistas a los padres o profesores, que en la mayoría de los casos están en el mismo punto de pensamiento sobre que los niños no deberían ser tales (por lo general por falta de información o porque por desgracia confían en profesionales poco cualificados). Si se diagnostica además en base a algún test, ¿qué mide ese test? ¿lo niño que es un niño? porque si mide alguna “alteración” habrá que tomarla como síntoma y ver qué es lo que falla, no eliminar el síntoma (y de paso la vitalidad del individuo) a base de medicación ignorando la causa de fondo (lo preocupante es que se diagnostique esto).

¿Dónde estamos llevando la ética profesional con los pacientes? ¿ignoramos lo que causa la enfermedad si es que la hay y lo mantenemos? ¿ignoramos las pistas? ¿ofrecemos niños a la carta que no molesten demasiado, no piensen demasiado, no destaquen demasiado…que es lo que les viene bien a los padres, a la escuela y en definitiva a la sociedad? en ese caso nos convertimos en herramientas de la enfermedad, no de la salud. No somos psicólogos, psiquiatras o médicos. En ese caso somos esclavos que además esclavizan.

Planteemoslo de otro modo: si una mujer denuncia que es maltratada, ¿le decimos que lo suyo se llama enfermedad del maltratado y que se tome antiinflamatorios o ponemos fin a esa situación de maltrato?








Muchos padres, que por supuesto creen verdaderamente que sus hijos están enfermos, dicen que desde que los medican (aunque utilizar esta palabra no es adecuado, un medicamento cura) sus hijos están más tranquilos, centrados y felices. Por supuesto que se les ve así. Están bajo la influencia de un derivado de la anfetamina. Otra cosa es lo que esté pasando realmente y cómo afecta a su desarrollo, porque ese niño ya no está ahí en los años en los que se forma como persona. Esos niños pueden expresar felicidad simplemente porque sólo desean agradar a su padres a los que idolatran, como todo niño, e incluso se sienten culpables por haber sido “malos” anteriormente al medicamento. Se agarran al medicamento porque es lo que perciben que les da la aprobación paterna (de unos padres que por lo general no es que aprueben esto, es que sencillamente creen que su hijo está curándose). Se sienten culpables por ser.

Cada vez más niños (y padres) son víctimas de esta mentira. Si lees esto y estás en esta situación o ves que te arrastran a ella, piensa en lo que es un niño. Lee el cuestionario, mira los vídeos. Aunque sólo sea por darle la oportunidad de vivir a tu hijo.

Laura Perales Bermejo
Mamá y Psicóloga

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El diagnóstico del TDAH por Laura Perales Bermejo se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.